La fuerza del tiempo
Hay gente a la que la fuerza se le va por la boca.
Dicen “¡Cuidado conmigo!” bien fuerte, bien alto, pero al final los ruiditos que hacen (pues no hay coherencia en los sonidos que emiten) mueren ahogados por las carcajadas de los demás.
Al final, el tiempo los pone en su sitio. Pero no un tiempo largo, como el que tarda el mar en convertir la roca en arena, sino un tiempo apenas inferior al que tarda una mosca en palmarla de vieja: dos semanas (a lo sumo). Dos tristes semanas zumbando con la boca llena de mierda…
Y como a estos individuos se les cala muy rápido, la gente se descojona.
Es triste, pero es lo que hay cuando a uno se le va la fuerza (y la mierda) por la boca.
Tags: la fuerza por la boca

Posted on November 3rd, 2009 at 16:31
Sí, me suena, eso de amenazar con lo profesional que es uno, es como dejar ver la propia estupidez.
Un abrazo, querido deluto…