La entelequia de la “gran nación”
Fri ,26/09/2008Muy a menudo (demasiado para mi gusto) se oye hablar a gente en los medios de comunicación sobre “españa”, sobre “nuestra gran nación”, como algo concreto, tangible; como un ente vivo que requiere nuestra atención o como una planta que requiere de nuestros cuidados para sobrevivir. Pero, en fin, siempre algo externo y separado de nosotros, que tiene entidad propia e independiente.
Y creo, sinceramente, que esta es una de las mayores aberraciones que nos ha tocado vivir.
Me explico.
Aquí podríamos aplicar, sin duda, algo parecido al “principio antropológico”, que suele aplicarse en física, para explicar por qué el universo es como es, tan “adecuado” para la aparición de la vida en él, y es el siguiente: “el universo es como es porque si fuera de otra manera no podría haberse creado la vida, por tanto, no estaríamos aquí para observarlo“.
Lo que pretendo decir es que españa NO existiría si no existieran los españoles. Así pues, todo lo que realmente es españa está materializado en lo que son las personas que viven en españa. Si estas personas viven bien y son felices, entonces españa va bien. Si no viven bien, si no son felices, entonces españa va muy mal.
Así pues, todo aquello que hacemos en favor del bienestar común, en favor de la gente que vive aquí, lo hacemos a favor de españa. Y todo aquello que hacemos en contra de la gente que vive aquí, es una agresión contra españa.
Esta es la mayor paradoja: aquellos que contínuamente utilizan la imagen abstracta, externa, de españa, pretenden que dediquemos nuestras a vidas a trabajar en favor de una entelequia, a regar una planta fantasmagórica que sólo crece en su imaginación y sus bolsillos. Justo ellos, utilizando esta idea absurda, nos esclavizan con un único fin: el de obtener cada vez mayor poder económico/político. Justo ellos, que tanto defienden a españa son los que peor la maltratan. Y españa (los españoles) dice lo mismo que se atribuye a Jesucristo: “lo que le hagáis a ellos, me lo estaréis haciendo a mí”.
