Sonido de los mapas de Tokyo
Mon ,07/09/2009El viernes fui a ver la última de Isabel Coixet.
La verdad es que suelen gustarme sus películas (mi favorita es A los que aman), y esta última, Mapa de los sonidos de Tokyo, también me gustó. Aunque no puedo evitar hacer algún comentario (es una costumbre muy española criticar y/o discutir sobre cosas sobre las que no se tiene ni idea…).
La primera es que resulta imprescindible verla en versión original. Esto es obvio, pero más vale decirlo explícitamente.
Lo segundo es que la nota final de la película, que para mí sería un 3 (sobre 10) podría mejorarse sensiblemente (yo diría que hasta un siete o un ocho) haciendo algunos cambios muy simples. En concreto yo cambiaría al actor protagonista, Sergi López.
Y como ejemplo, me gustaría indicar algunos sustitutos que, en mi opinión, podrían hacerlo mejor que Sergi: Eduardo Noriega, Javier Bardem, Fele Martínez, Pepón Nieto, George Clooney, Tristán Ulloa, Fernando Guillén Cuervo, Brad Pitt, Alfredo Landa, Michael Douglas, Flipy (el científico loco), Charlton Heston, Jean Paul Belmondo, Leonardo Sbaraglia, Héctor Alterio, Ernesto Alterio, Steve Buschemy, Carlos Arguiñano, Macauly Culkin, Ed Harris, Quique San Francisco, Gabino Diego, Santiago Segura, Antonia San Juan, Adam Sandler, Steve McQueen, Sean Connery, Tom Cruise (cuando era miembro de la iglesia de la cienciología), Carmelo Gómez, el Duque (ni idea de su nombre), Hugo Silva, Sean Penn, Danny De Vito, El Diablo Sobre Ruedas, Keanu Reeves, Laurence Fishburne o Hugo Weaving, Sidney Poitier, Jackie Chan, Alberto San Juan, Álex Angulo, Armando De Razza, Lassie (obviando el pequeño detalle de que no es perro sino perra), Los Blues Brothers, Bill Murray, Ashton Kutcher, Luis Rallo, Javier Gómez, el gato de la Mixta, Clint Eastwood, Antonio Banderas, Quentin Tarantino o Bruce Willis, el gordito quiosquero de “Bea la Fea”, Christian Bale, Keroro,…
En fin, por resumir: creo que hay varios millones de actores (o no actores) que podían haberlo hecho mejor. Incluso habría sido mejor “dejar el premio desierto”, por decirlo de alguna manera, pues este es uno de esos casos en los que “no me acostaría contigo ni aunque fueras el último hombre de la tierra”. Bueno, en este caso, no te daría un papel, y mucho menos protagonista.
